miércoles, 26 de junio de 2013

No hay de queso, nomás de papa

La discusión sobre política de Estado y pueblos originarios es frecuentemente bastardeada desde una tremenda superficialidad espiritual comandada por profundos intereses que van desde lo económico hasta lo racial.

Esa superficiliadad de espíritu es, en el fondo, profunda.

Foto del representante de una comunidad qom Felix Díaz, con el Papa industria argentina Bergoglio y el alguna vez ganador del premio Noble de la Paz Perez Esquivel.

Como si fuera poco, todo esto sucede en Roma, su santa sede.

Podría ponerme a repasar un poco la historia y recordar el genocidio y etnocidio llevado a cabo por la iglesia católica en América contra los pueblos originarios. Pero eso parece tener poca importancia o incluso puede ser superado, al parecer, por la reconciliación pacífica entre ambos, lo cual explica el lugar real y simbólico del premio Nobel de la paz en la foto entre el qom y el furer del vaticano.

Felix Díaz tendría que haberse comido al papa, como si del tubérculo americano se tratase. Pero no, eligió jugar a la política al modo occidental, donde mostrarse amistosamente junto al jefe de una institución que fue históricamente tu verdugo cultural  es una opción válida para recibir dádivas.


No hay comentarios: