No voy a adentrarme en los ademanes y detalles jurídicos, por cierto muy importantes pero que no son de mi competencia, voy a decir lo que pienso sobre la cuestión de la tierra y la relación entre pueblos originarios y políticas de Estado.
Como sabemos, o no, los pueblos originarios son preexistentes a la conformación de los EstadosNación en nuestro continente (y en cualquier parte del mundo).
TimeLine;
Aquí vivían personas antes que lleguen los españoles, esas personas, que los españoles llamaron indios, sufrieron la usurpación violenta del lugar en donde vivían, el genocidio, epistemicidio y a grandes rasgos lo que podría denominarse etnocidio.
Pasado un tiempo, de colonización violenta de una cultura sobre la otra, de avasallamiento, las colonias deciden independizarse.
Habiendo adoptado la cultura europea las clases dominantes, es decir, unos cuantos blanquitos terratenientes y banqueros, deciden que aquí en América debía imitarse el modo de vivir y organizarse política y económicamente que se había adoptado en europa.
El boom europeo de los EstadosNación como unidades políticas (y aquí entra también la cultura y la economía) se expandió como idea a las colonias que esos EstadosNación europeos tenían a la distancia.
Había sin embargo una diferencia entre europa y América, en europa no había más que blancos (color de piel que en realidad es un naranja tirando a rosado pero que se constituye en posterioridad y oposición al concepto de color negro referido a la piel del africano).
El racismo nace entonces con la colonización, pero europa era racista hacia afuera, las razas inferiores eran las que habían nacido en los territorios que ellos iban colonizando, antes de que ellos llegaran. Primero americanos y luego africanos fueron concebidos como naturalmente inferiores, pertenecientes a un pasado remoto y primitivo en el TimeLine de la escala evolutiva.
En América había entonces, blancos europeizados, indios y también negros traídos desde África como esclavos.
El blanco, al estar europeizado, veía en el negro y en el indio un ser inferior, alguien a quien había que dominar, eliminar o, en el mejor de los casos, europeizar. Porque esa era y es la manera de operar de la cultura europea dominante que los ha educado.
No es para nada raro, dadas las circunstancias que hasta ahora venimos comentando, que los EstadosNación americanos hayan marginado a quienes, incluso siendo ocupantes de las tierras con anterioridad, no quisieran someterse a las normas impuestas por las elites blancas, imitando en todo a europa e importando todo de europa.
No es la intención hacer aquí un recorrido histórico en detalle sino marcar a gran escala el inicio de la cuestión, porque hoy, habiendo pasado ya un tiempo, esos EstadosNación han ido siendo fagocitados por lo que queda de la cultura precolombina y de la geografía misma que la ha parido.
Estamos en un momento en donde los EstadosNación en América comienzan a reconocer a los pueblos originarios no como inferiores sino como iguales aunque con cosmovisiones distintas que deben ser respetadas. No es menor el hecho de que parte de la administración del poder en los EstadosNación se haya democratizado, lo cual hace que no necesariamente las políticas de Estado respondan a los intereses de las elites blancas ya no tan dominantes.
Sin embargo, tanta culpa pequeño burguesa puede terminar generando un nuevo racismo. Hoy gran parte de la sociedad se refiere a los pueblos originarios como víctimas impotentes a las cuales hay que asistir como si se tratara de una especie animal en extinción. Se crean ONGs, se venden remeras, todo eso también pasa.
A esta altura de los acontecimientos, donde los blancos, los indios y los negros somos todos nacidos acá y tenemos que ponernos de acuerdo para convivir es donde se entabla una nueva relación entre Estado y pueblos originarios. Pero esa relación no puede ser ya como ha sido históricamente, avasalladora.
La cuestión se complejiza cuando un EstadoNación establece que los descendientes de pueblos originarios por ser preexistentes a la conformación del Estado y por poseer su propia cultura, poseen derechos exclusivos, a modo de reparación y justicia.
En el caso específico de la tierra, los pueblos originarios tienen para con ella una relación muy distinta a la europea y es aceptada como tal, ergo, se le otorgan derechos sobre las tierras que les habían sido negados.
La pregunta es, ¿no seguimos, aún con esta actitud reparadora, actuando como europeos en América, y, por lo tanto, tratando como inferiores a los pueblos originarios?
Pareciera ser que ante el fracaso de europeizar al indio se le conceden ciertos derechos, los cuales implican que sus diferencias culturales han sido comprendidas como tales.
Si el indio dentro del EstadoNación tiene los mismos derechos que un argentino cualquiera y además tiene derechos exclusivos por ser indio, ¿no se está discriminando al revés?
Vivimos en un país en donde la pobreza existe en grandes dimensiones, ¿vamos a hacer distinciones entre pobres descendientes de precolombinos y pobres con tatarabuelos italianos?
Ser pobre ya es un problema, pero ser pobre y no ser indio parece complicar aún más la situación, dado que el indio puede reclamar al menos la tierra de sus ancestros y cuenta con una comunidad que lo ampara.
Ahora bien, y acá entra mi postura personal en relación al problema de las tierras y las políticas de Estado, ¿por qué no repensamos el modo en que en este país nos relacionamos con la tierra y aprendemos de los indios en vez de cerrar la cuestión otorgándole derechos exclusivos mientras el resto somos tratados por las leyes como americanos europeizados? ¿y si europa no es mejor modelo a imitar que el de los pueblos originarios? ¿y cómo sabemos que entre los dos modelos de relación con la tierra no puede salir uno que pueda ser aplicado a todos, blancos e indios, y en beneficio de todos?
Pareciera ser que desde el Estado se piensa que el indio debe ser resarcido pero, sin embargo, no se está dispuesto a incluir su modo de vida como posibilidad para todos, o al menos incluirla en la discusión de políticas de Estado que incluyan a todos.
El problema de la tierra no solo atravieza a los pueblos originiarios sino en general a toda la población del planeta. Los pueblos originarios tienen una propuesta en su modo de vida pero no queremos verla, queremos darle derechos exclusivos para que nuestra manera de vivir no sea puesta en crisis, porque aceptar que hay algo valioso en la cultura del indio sería una herida narcisista muy grande para la cultura occidental en general.
Si vemos en el reclamo del indio por la tierra un reclamo legítimo pero que sólo le compete al indio, es porque no podemos ver al indio sino como alguien radicalmente distinto o inferior. Casi como si se tratara de ayudar a los pandas.
jueves, 27 de junio de 2013
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